jueves, mayo 24, 2007

El arte de hacer las cosas bien. Editorial Diario La Nación

La Fundación ArteBA cerró las puertas de la decimosexta edición de la Feria de Arte Contemporáneo de Buenos Aires con un éxito notable de público y ventas que coronan años de trabajo incansable con el objeto de posicionar a la Argentina en el mercado de arte latinoamericano.

No son muchas las organizaciones en nuestro país que pueden generar, coordinar y alcanzar, desde el ámbito privado, logros como el señalado, que año tras año acrecienta su prestigio y extiende sus fronteras para convertirse en un encuentro de resonancia continental. Las distintas entidades que participaron en la organización de la feria han expresado distintivamente su interés por la cultura sin resignar calidad, transparencia y vocación de servicio, ni aun en tiempos económicamente difíciles para nuestro país .

En el caso concreto de arteBA, la crisis de 2001 marcó un punto de inflexión al decidir sus autoridades no bajar los brazos ante la adversidad y doblar la apuesta para salir adelante. Los resultados están a la vista. El apoyo de centenares de hombres y mujeres que recorrieron la feria, promoviendo con su activa participación el crecimiento de la producción artística y el fortalecimiento de la identidad nacional, es un hecho que merece ser estimulado y destacado.

Por todo esto, más que nunca urge la inmediata sanción de la ley nacional de mecenazgo, ya que cuando se trata de bienes culturales debe estar garantizada la protección del Estado, más allá del compromiso del ámbito privado.

La notable performance de arteBA no hubiera sido posible sin el nivel y la calidad de las obras presentadas por las galerías participantes, nacionales y extranjeras, acorde con el rigor ejercido en la selección por el comité que legitima lo expuesto. ¿Y qué decir de los artistas que están en los cimientos de este acontecimiento movilizador de públicos, empresas, coleccionistas, curadores y directores de museos? Ellos son el primer eslabón de esta cadena virtuosa.

Una mención aparte merece en esta edición la presencia de visitantes extranjeros, mecenas, marchands y directores de museos públicos y privados que participaron de esta fiesta de las artes visuales. ArteBA es siempre una oportunidad para concretar ventas, cerrar negocios y anudar redes con vistas a la integración latinoamericana en el terreno de la cultura, que resulta el más fecundo y el menos conflictivo.

Sirva el ejemplo de arteBA para comprender cómo, cuando la comunidad trabaja eficientemente, administrando con celo y perseverando en la conquista de un ideal valioso, el éxito opera como polea para dinamizar la sumatoria de esfuerzos y los resultados favorables se multiplican, como en este caso, en beneficio de nuestra industria cultural.
Editorial II
Diario La Nación
Buenos Aires, Argentina
Jueves 24 de Mayo de 2007